En el Aeropuerto de Minneapolis-Saint Paul, como en todos los aeropuertos de Estados Unidos, los pasajeros que llegan en un vuelo internacional tienen que pasar migraciones (CBP) y aduana, retirar el equipaje despachado y volver a despacharlo, y pasar otra vez el control de seguridad de la TSA antes del vuelo de conexión, aunque los dos vuelos estén en el mismo pasaje.
El aeropuerto tiene 2 terminales o sectores (Terminal 1, Terminal 2). No están conectados después del control de seguridad: para cambiar hay que volver a pasarlo.
Los pasajeros en conexión pasan un control de seguridad de tránsito.